El desorden creativo de los Beatles

Hace cuatro décadas, Los Beatles se encerraron a grabar este disco. Después de publicar la treintena de canciones con una significativa tapa blanca, ya no fueron más los “fab four”; ahora serían John, Paul, Ringo y George, tan distintos como las fotos que vienen dentro.

Por J.C. Ramírez Figueroa

En junio de 1968 la olla a presión juvenil estalló finalmente. Mientras París cerraba un mes extraordinario, Praga vivía su incierta primavera y México se preparaba para el desastre, The Beatles se encerraban a grabar “Revolution 1” en los estudios Abbey Road. “Dices que quieres una revolución / bueno, tú sabes / todos queremos cambiar el mundo (…). Pero cuando me hablas de destrucción / sabes que puedes dejarme afuera… adentro” (“don’t you know that you can count me out… in”) cantaba John Lennon, entre didáctico e inseguro, tirado sobre el piso y con el micrófono equilibrándose en los labios.

Si la música de los Beatles funcionó como un correlato generacional, era lógico que el nuevo disco sería tan caótico, creativo y contradictorio como las protestas estudiantiles y los movimientos contraculturales. Además, había muerto Brian Epstein (su histórico manager), el retiro espiritual a India con Maharishi (recientemente fallecido) no logró superar las rencillas y la contabilidad comenzaba a arrojar números rojos.

LA GRABACION: juntos, pero solos. Hace exactamente cuarenta años habían comenzado las sesiones de grabación de “The Beatles” (nombre oficial del doble “álbum Blanco”. La espera se hizo insoportable tras el single “Hey Jude/Revolution” en agosto. Demorarían tres meses más en lanzarlo y, junto al ruido del avión despegando -¿o aterrizando?- de “Back in the U.S.S.R” que abre estas treinta canciones, dejaron de ser The Beatles y se convirtieron para siempre en John, Paul, Ringo y George.”Recuerdo que se grabó en tres estudios al mismo tiempo. Paul hacía las mezclas en uno, John trabajaba en otro y yo grababa las trompas (instrumentos) en el tercero. Supongo que se debía a que EMI había fijado una fecha de lanzamiento y el tiempo apremiaba”, señalaría George Harrison en el libro “Anthology” (2000). Lennon fue más directo en una entrevista de 1969: “Es complicado incluir la música de tres tipos en un álbum, por eso grabamos un álbum doble”.

LAS CANCIONES: UNA ANARQUÍA DE ESTILOS. Si antes los Beatles cuidaban desde la producción hasta el carácter de las letras, acá reina el desorden. Todo dirigido por Lennon, que retomó el mando entre piezas acústicas (“Julia”) y densos pasajes eléctricos (“Yer blues”).Canciones pegadas una tras otra, pasajes intrascendentes como “Wild Honey Pie” o Eric Clapton siendo Beatle por un día en la extraordinaria “While my Guitar gently Weeps”. Harrison dice que se lo propuso el día anterior andando en auto y Eric se escandalizó porque era mucha responsabilidad.

También había experimentos de collages sonoros (“Revolution 9”), música de raíz como el country folk de “Rocky Racoon”, ejercicios crooner en “Honey Pie” y maravillas como “Martha my dear”. Además, claro, del giro rockero como en “Helter Skelter”, la canción más heavy de Los Beatles que fue compuesta por McCartney tras leer unas declaraciones de los Who en torno a lo “desmadrado” que sonaría su nuevo single.Incluso, hay alusiones irónicas a varias canciones Beatle en “Glass Onion” (“Strawberry Fields”, “Fool on the hill”, “Fixing a hole” y “The Walrus was Paul”). “Un canción sin importancia”, se defendería Lennon: “Yo seguía en mi nube de amor con Yoko. Pensé en decirle algo agradable a Paul: `Enhorabuena, has hecho un gran trabajo, has conseguido mantenernos unidos durante todos estos años`”

LA VALORACION: UN DISCO DE LOS BEATLES SEPARADOS. “The Beatles” es percibido más como un conjunto de canciones solistas de los Beatles que un trabajo grupal.Por eso, a pesar de su celebrado carácter panorámico de la música pop, jamás ha logrado posicionarse como la mejor obra Beatle en los listados de discos clásicos. Incluso tuvo pocos singles como el recordado ska “Ob-La-Di, Ob La Da”. La gloria siempre es para Revolver (1966), Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967) y Abbey Road (1969), siendo este último tan individualista y desordenado como el disco doble.Después vendría el experimento de sonar como una banda garaje que terminó publicándose póstumamente como “Let it Be”.

Dentro de su discografía, el álbum Blanco sería, entonces, un retroceso para no caer en el abismo, explorar todo el horizonte de estilos para elegir un camino que, sin embargo, los llevó a la separación.El álbum Blanco: el glorioso comienzo del fin. Durante esas tensas jornadas de grabacion pasaban cosas: Ringo se retira porque piensa que no es buen baterista y el resto debe ir a buscarlo y recalcarle que lo quieren mucho. Al fin, publicaría el primer tema de su autoría en un disco Beatle: “Don’t Pass me By”. George comienza a desesperarse porque no le aceptan tantas canciones en un álbum.

“Entre nosotros existía mucha rivalidad, y quizá debimos desechar muchas canciones o convertirlas en caras B. Pero si lo hubiéramos hecho, es posible que hoy el mercado estuviera inundado de discos piratas (…)” reflexiona George.

“Después de tanta electrónica y arreglos complicados, dejé a un lado todo eso y mis canciones en el doble álbum resultaron relativamente sencillas y elementales. Fue un cambio radical con respecto al Sgt. Pepper’s, y gran parte de esta música la prefiero a la anterior”, declaró Lennon.

Paul explica que: “Yoko venía con frecuencia al estudio (…). Yoko le abrió muchos caminos artísticos (a John). El problema, de cara a nosotros, fue que su relación perjudicó a la estructura del grupo”. Mientras que George Martin reflexiona: “Creo que habríamos sacado un disco extraordinario si lo hubiésemos comprimido y condensado un poco (…)Más tarde averigüé que grabaron todas esas canciones para librarse cuanto antes de un contrato con EMI.

Y el buen Ringo, quien se llevó la primera copia numerada del disco “porque soy un encanto”, concluye: “Había mucha información en el álbum doble, pero coincido que debimos repartir el material entre dos álbumes: el álbum Blanco y el álbum más Blanco”. Sin embargo, En apenas una semana, vendieron 2 millones de copias, sólo en Estados Unidos.

Felices cuarenta, álbum Blanco.

Bootleg Beatles.

Si bien aún no se anuncia oficialmente una “edición aniversario”, como la que circuló en 1998 y que emulaba en CD el arte original, por internet circulan, por ejemplo, “The Kinfauns Demos”, que contiene versiones acústicas interpretadas por George Harrison, o “The White Album Deluxe”, una colección de doce discos con las sesiones de estudio. Como si las inéditas “What’s the New Mary Jane?” o “Not Guilty”, contenidas en el volumen tres del “Anthology” (1996) no fuesen suficientes.

The Beatles

EMI Records

Disco doble$21.990

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